Seaclusion 1 te hace sentir como en casa. Es el tipo de yate donde todo es tranquilo, meditado y sin prisas.
En la proa, hay espacio para estirarse bien mientras las velas están izadas y el barco navega tranquilamente por la costa. No hay ruido de motor, solo el viento y el agua. Se siente diferente a un día en un yate a motor, más lento, en el mejor sentido.
La cabina está preparada para largas conversaciones y almuerzos improvisados. Hay espacio para que todos se sienten cómodamente, ya sea con una copa de vino en la mano o simplemente contemplando los acantilados. No se siente apretada ni recargada. Se siente tranquila.